En las montañas de Yajalón, Chiapas, la familia Utrilla Trejo cultiva café desde hace generaciones. En 2014 retomaron la tradición con una visión más moderna: producir café de especialidad que refleje el alma de su tierra.
A más de 1,500 metros de altura, cultivan variedades como bourbon, obata y gesha, explorando procesos lavado, miel y natural. Su trabajo ha sido reconocido en competencias nacionales e internacionales, demostrando el potencial del café chiapaneco.
Más que una finca, es un proyecto que honra la comunidad tzeltal y la riqueza natural de Chiapas, llevando ese espíritu a cada taza.